Estafando al cliente

La contundencia del título de este post viene porque no es la primera vez que veo un caso como éste. Os pongo en situación.
Una gran marca, Olay, recurre a una reputada agencia, Saatchi & Saatchi Dubai, para que realice el diseño del packaging de una crema anti-envejecimiento. Haciendo un alarde de su indudable potencial creativo, esta agencia presenta una propuesta basada en la ventaja diferencial del producto. En la gráfica se muestra cómo las tapas han sido diseñadas a modo de teclas de ordenador, la tecla Control (Ctrl) y la tecla Z. En Windows Ctrl+Z significa “deshacer cambios” y en Linux “detener proceso”. Brillante ¿verdad?. Tanto es así que esta idea se llevó un premio en los Dubai Lynx Awards.
Pero un momento ¿no se nos olvida algo? ¿para qué contrató la marca a la agencia? ¿para que ésta ganara un premio o para aumentar la venta de cremas de la marca? Recordemos que el target para este tipo de productos se encuadra en personas de edad relativamente avanzada y todos sabemos que el dominio de la informática de las personas suele ser inversamente proporcional a su edad. Vamos, que es probable que ni siquiera relacionen las tapas con teclas de ordenador. Pero bueno, ahí está la agencia con su flamante premio del que presumir cuando se presente ante otro potencial cliente, y a las ventas de la marca que le den.
Pero más que la falta de honestidad de la agencia me llama la atención en qué estaba pensando el departamento de marketing de Olay ¿acaso se dejó deslumbrar por el premio que certificaba el alto nivel de creatividad? Estamos ya hartos de ver piezas que impresionan pero no venden, cuyos creadores utilizan a los clientes como mecenas para sufragar su exhausta carrera de recolección de premios y autobombo.
- Posteado en : creatividad, packaging, reflexiones
- Autor :Sergio
