“Yo no soy creativo”
En ocasiones, hablando con algún cliente, o lo que es más grave, con algún compañero del estudio ‘no diseñador’, me he encontrado con la frase: “eso tú, que eres el creativo”. Creo que la culpa de esto la tienen los colegas de la publicidad y sus rimbombantes cargos, como “Director Creativo” o “Creativo Senior”. Esto hace que aquellas personas que no tienen en sus tarjetas de visita esas pálabras mágicas se crean que no pertenecen a ese selecto grupo y así no tienen la obligación de estrujarse el coco.
Yo creía que la creatividad no era una profesión, si no una cualidad, y como tal se puede tener más o menos desarrollada de nacimiento pero también se puede cultivar. La creatividad no viene en los genes ni es un “don” del que solo disfrutan algunos elegidos. El problema para que muchas personas no desarrollen su creatividad es otro.
Para ser creativo lo primero que se debe hacer es reconocer aquellas barreras o bloqueos que lo están impidiendo, aquello que no deja pensar de forma diferente, ir más allá de las respuestas o ideas convencionales, aquello que frena aventurarse en territorios desconocidos. Es como si fuéramos el maquinista de un tren que tiene a su disposición para elegir infinitas rutas de raíles, sin embargo, cada vez que emprende un nuevo viaje en su locomotora, toma el mismo camino de siempre y nunca se desvía, a pesar de existir infinitos cruces para hacerlo. Lo más probable es que el maquinista ni siquiera tenga la capacidad de ver que existen infinitas posibilidades a su disposición (“yo no soy creativo”) ya que su mente está atrapada, bloqueada por aquella ruta válida y segura. Quizás lo que necesita nuestro maquinista, aquel que transita por los raíles (circuitos neuronales) de nuestro pensamiento, es una palmada en el lado de la cabeza; a ver si sacudiendo un poco las líneas logramos que accidentalmente el tren salte a una nueva ruta.
¿Y eso cómo se hace? Seguiremos ahondando en este interesante tema.
Lo que da de sí el cambio climático
Si el calentamiento global no fuera una realidad habría que inventarlo. No seáis mal pensados, lo digo porque es una fuente de inspiración brutal para acciones rebosantes de creatividad. Aquí van dos joyitas que encontré en Brainstorm #9.
¿Le prestarías atención a un hombre derretido?
Estra trabajo es para la promoción de un site dedicado a este problema con el fin de concienciar a los ciudadanos de las consecuencias del cambio climático. Se viniló el fondo de la piscina de un hotel con una imagen aerea de una ciudad por lo que el efecto era abrumador: nadar sobre una ciudad inundada. En la orilla un mensaje te recordaba que esto va camino de ser posible si no le ponemos remedio.
Te lo vas a tragar
Gráficas de alta calidad, sencillas y divertidas para esta campaña de Alka Seltzer, una marca de pastillas contra el ardor de estómago. Y es que a veces hay que tragar cosas un tanto pesadas…
Aquí otra interesante campaña de la marca.
Parking de diseño
El artista alemán Axel Peemoeller ha creado en Melbourne un curioso proyecto artístico usando como lienzo el enorme parking de la Eureka Tower, un edificio de la ciudad australiana de Melbourne. Su idea era simplificar la orientación en los parking mediante claras señales de entrada, salida, subida o bajada de planta, etc. La diferencia con las señales tradicionales es su particular disposición y tamaño.
Axel ha pintado en paredes techos y suelos gruesos trazos de pintura que al verlos desde cierta perspectiva forman las palabras up, down, in y out en gran formato. Parece que las palabras estuvieran flotando en el aire, sin embargo, desde otros ángulos, no parecen más que líneas distorsionadas sin sentido. El proyecto ha ganado varios premios internacionales de diseño.
La técnica se llama Anamorfosis y aquí podéis ver una galería completa de trabajos anamórficos realizados por Felie Varini.
Vía Judith Bellostes
Desafío visual
¿Sabrías distinguir la realidad de la ficción? En esta web podrás comprobar tu agudeza visual eligiendo si las imágenes que se prensentan son fotografías reales o creaciones virtuales.
Ponerle nombre a la criatura
Muchas veces es el momento en el que más nos atrancamos en el proceso de creación de una empresa, marca o producto. Y es que cuando buscamos un nombre siempre queremos encontrar la palabra perfecta, ese término redondo y evocador que pase a la historia. Ya se han escrito algunos consejos para lograrlo pero aquí os dejo una parodia de Dilbert con la que divertirse un rato sobre el proceso de naming.
Champú en envase de lubricante
“¿Qué tienen los hombres en la cabeza?” Esta famosa frase publicitaria de H&S nos viene bien para hablar de este novedoso diseño de packaging. Y es que aunque se le pueden poner muchos peros a la elección de este envase, de lo que no cabe duda es que su target está perfectísimamente definido: es un champú para hombres que en lo único que piensan todo el día es en coches de potentes cilindradas y chicas en bikini en el podio, vamos, como dice su eslogan: “hecho para los auténticos machos”.
Si alguno se siente identificado, puede comprarlo en www.gearheadshampoo.com por 5,99$
Tipografía imposible
Muy currao el alfabeto creado por Laurent Lacroix basado en el efecto Escher de figuras imposibles. En su web hay más trabajos tipográficos interesantes.















